Lluís Muncunill (1868-1931), es el arquitecto modernista de referencia en Terrassa. Aunque nació en Sant Vicenç de Fals en el Bàges, a los 24 años se trasladó a nuestra ciudad donde desarrolló su actividad principal siendo un referente en la aplicación del estilo modernista en la arquitectura industrial. Entre 1892 y 1903 fue arquitecto municipal y fue el más prolífico que ha tenido la ciudad, donde ha dejado edificios para usos diversos y definió nuevas tipologías de edificios industriales. La variedad constructiva le permitió configurar la imagen urbana de la Terrassa modernista, recurriendo a la utilización de cubiertas con bóvedas tabicadas, ligadas con tirantes de hierro, soportadas sobre pilares de hierro fundido.

Entre sus numerosas construcciones destacan, la fachada del Ayuntamiento de Terrassa (1902), el Palacio de Industrias (1904), el Almacén Farnés (1905), la fábrica Vapor Aymerich, Amat i Jover, actualmente sede del Museo Nacional de la Ciencia y de la Técnica de Cataluña (1907), la Sociedad General de Electricidad (1908), la Masía Freixa (1910), los Talleres Gibert y Junyent (1911) y la Fábrica Acondicionamiento Terrassenc de (1916).

Lluís Muncunill expresó la idea de que «en la figura humana no existe la línea recta, ni la superficie plana, ni siquiera el arco redondo, sino suaves curvas en armonía con las funciones que tiene que vivir cada órgano. Las líneas rectas y los ángulos son duros y áridos, mientras que las curvas suaves representan la flexibilidad y la dulzura, en resumen: la vida ».

Con esta metáfora de Muncunill, queremos hacer llegar la innovación a todos los ámbitos de la sociedad, porque tampoco hay líneas rectas, ni superficies planas, muy al contrario. Con estos premios queremos explicar a la ciudadanía de manera tangible que es la innovación social, la innovación cultural, la innovación empresarial, la innovación en el ámbito de la salud, etc…